Por Elizabeth
Lucía me acompañó toda la tarde, fuimos a buscar a Mati al jardín y volví a casa, con mi hijo.
A pesar de que a esa hora Gonzalo no solía estar, se siente su ausencia.
Mati ya no me preguntó por su padre.
En el jardín pregunté cómo se portó y me dijeron que excelente.
¡Mi chiquito!
¿Habrá entendido la situación?
Me duele mucho esta situación.
Yo me creía la dueña de su corazón.
¿Siempre habrá tenido amantes?
Duele, duele mucho.
Gonzalo no tiene ni la menor idea del daño que me hiz