Por Gonzalo
Ella era todo para mí, recuerdo que la vi y no podía ni describir todo lo que sentí, había ido a buscar a Damián, que había empezado a salir con Mónica y lo presionábamos con Jorge, porque nosotros dos pretendíamos seguir de joda para siempre.
No le reclamé nada de lo que tenía en mi mente, que era un obsoleto discurso machista.
No podía dejar de sonreír, logré que aceptara mi invitación a cenar, me olvidé de Damián y de Jorge y de mis propósitos, que creo que lo quería convencer de