Por Elizabeth
Yo lo necesito, es verdad y tenemos hijos que también lo necesitan.
Solo que realmente no quisiera enterarme dentro de un tiempo, que extraña esas prácticas y que si no es Sonia, es otra, siempre pienso eso.
Gonzalo no deja de abrazarme, mientras endulza mis oídos con palabras bellas.
Me besa y sus manos recorren mi cuerpo, dominan mi mente.
Mi corazón está abierto, pero roto y mis celos también dominan y batallan contra sus palabras y sus caricias.
-Por favor Eli, te necesito, qu