Por Gonzalo
Es una conversación seria y quisiera que termine, necesito sentir los brazos de mi mujer, rodeando mi cuerpo.
-Por favor, no me digas eso, mi espíritu no puede separarse de vos, estoy preso de tu amor, solo vos tenés el poder de condenarme o rescatarme y ser felices los dos y hasta te diría que los cuatro, incluyendo a nuestros hijos.
-Es injusto lo que estás diciendo, estás metiendo a los chicos para que yo dude, esa mujer es muy linda, bellísima y con un cuerpo exuberante y…hace