¿Eres el encargado de la investigación? Si no, da media vuelta corrupto.
Había llegado el gran día de Caleb.
Según él, no lo era pero todos sabíamos que sí.
Hoy sería su primera pelea de boxeo y ahora mismo todos estábamos en la habitación que le habían asignado. Bueno, todos eran: Jared, John, su padre y yo. Mi querida suegra llegaría más tarde porque venía viajando.
—¿Estás nervioso? —le pregunta Jared. Caleb enarca una ceja.
—¿Debería estarlo?
—Acabo de ver al otro imbécil, ¡es gigante! —dice, yo me encojo de hombros y Caleb igual.
—Sí, es grande pero lento —digo