Un boxeador y una boda.
—¿Cuáles son las pruebas en contra de ambos? —pregunta el padre de Caleb.
Nos tenían a ambos en la comisaria, mi padre venía en camino y por mientras mi suegro había tomado la representación de ambos.
—No tenemos prueba en su contra…
—¿Me está diciendo que los han traído, esposados, como unos criminales, solo para hablar?
André estaba furioso, y por supuesto que yo también.
—Les pregunte la razón y nunca me la dieron, nos trajeron a la fuerza —digo. André se gira a mirarme y se me acerca rápida