La oficina había quedado tal y como ella deseaba. Estaba acomodando algunas cosas de su escritorio para que no fuera evidente que el huracán Johnny había hecho por allí su paso triunfal. De repente alguien tocó su puerta. Supuso que era extraño, pero Mónica tampoco había anunciado a Johnny. Quizá allí estaban acostumbrados a que los miembros del equipo se pasearan como panchos por su casa, por la oficina. Tendría que tener una sería charla con su asistente. — ¿ Si??? ¿ Quién es??? — Soy Ronnie,