Después de desayunar, Amelia volvió a su habitación y esperó la visita del médico.
Ni siquiera podía mirar a Alexander en la cama sin que aquellos mensajes volvieran a ella.
Se sentía traicionada por él. No tenía derecho a enviar a alguien a investigar su vida. No cuando ella acababa de salvarle la suya.
Alexander se movió en la cama, buscando a Amelia, que estaba sentada cerca de la ventana. Sonrió al verla, pero ella no le correspondió cuando se dio cuenta de que estaba despierto.
- Buenos dí