-Muchas gracias Stefan…- dijo Naiara acariciando el cabello del niño, que a pesar del cariño que le tenía hizo un ademán de molestia ante la caricia, no le agradaba que lo vieran como un niño, él ya tenía casi ocho años y eso se consideraba bastante dentro del ámbito en el que vivía.
-Aquí tienes tu animal… y vete pronto señorita… - le dijo apenas alzando los ojos para mirarla, notó como le sonreía de todos modos, y extendió algunas piedras de cuarzo para él.
-Gracias Stefan…- respondió con dul