Mundo ficciónIniciar sesiónOjos de oro miraban con suma atención al joven lobo que acababa de aparecer a las afueras de la mansión O´Neill, ese era Jacobo Artigas, aquel al que debía acabar para asegurar la supervivencia de su manada de parias, era un lobo hermoso, de fino pelaje grisáceo, sin duda, un hijo de su casta legendaria, aun así, debía acabarlo.
– Sera mejor que no lo intentes cachorro, no tengo nada contra ti, pero debo acabarte ahora mismo, tu sab







