Capítulo 105

Las horas que precedieron a la mañana, se hicieron tan extensas, que Naiara sintió como si hubiera pasado días bajo la penumbra de aquella choza, se mantuvo tendida sobre el lecho de almohadones completamente desnuda, intentando no borrar de su piel el rastro del cuerpo de Aysel junto al suyo… las lágrimas brotaron con total libertad, cuando comprendió que él no regresaría, las primeras luces del amanecer se filtraban por una diminuta ve

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