Capítulo 47. Jugada traicionera
Santiago se tomó el día en el trabajo, ante la sorpresa de Muriel, ya que estaban en tiempo de descuento para cerrar algunos convenios laborales.
Dudó, por unos momentos, de la posibilidad de que su joven jefe estuviera volviendo a sus viejas costumbres.
No ayudaba haber soñado, invadida por algo de celos, que Camila y él estaban juntos.
El mensaje que había recibido, avisándole que se encontraba algo indispuesto, era breve e inespecífico.
No quería ser desconfiada, ni tenía derecho a serlo. Al