Capítulo 21. El reencuentro.
Delia quedó impactada ante la presencia del Señor Ferrari en casa de los Bianchi, con las manos en el pecho no pudo disimular aquella sorpresa tan inesperada.
_¡¿Usted...
_¡Necesito ver a Amaranta, y es ahora! - dijo impaciente el hombre en una mezcolanza entre angustia, miedo y odio.
_Ella no podrá recibirlo... la señora, está aún descansando.
_¡Esperaré por ella, y no me iré sin verla! - la mujer enmudeció y de inmediato subió las escaleras casi corriendo, entró a la habitación de su señora