Capítulo 22. El abuelo.
-Nada es más importante para mí que tu felicidad. - dijo el señor Georgiou al ver entrar a su nieto- Sin embargo, no creo que sea justo que teniendo a tu mujer esperándote vengas de la calle con cara de satisfacción.
_Abuelo, solo tengo tranquilidad - expresó el heredero mientras entraba al despacho y su abuelo lo siguió - parte de lo que hoy siento es por ti abuelo...
_¿Dices que tú cara de relajación la causé yo? - preguntó con sarcasmo el viejo mientras se acercaba.
_Aunque no me lo dijistes