Capitulo 32. Nada es igual al amor que me das.
Anabella se sentía furiosa por el desprecio de su esposo, odiaba todo lo que veía a su paso, salió muy temprano buscando sentirse libre.
_Un esposo que no me toca -golpeaba el volante de su auto- ¿Odia las traiciones y enamora a la bastarda? Si no cumple sus obligaciones, alguien lo hará, buscaré quien caliente mi cuerpo...eso haré y no te enterarás, igual Gael será mío, siempre será mío...conservaré mi papel de víctima, pero no puedo aguantar más, si no me tocas, otro lo hará...
Lo que no sabí