Lorenzo Bianchi quedó perplejo ante los nuevos acontecimientos, estaba seguro que eso era un problema para él, lo que nunca se imaginó, fue lo que pasó; Irina William había abandonado su casa, no podía creerlo y menos se había imaginado como decirle a Amaranta lo que estaba pasando.
Sin embargo la duda había llegado a su pensamiento, creía de alguna manera, y casi podía asegurarlo que su esposa podía estar al tanto de lo que acontecía, con el firme propósito de proteger a su hija.
Eran las dud