¿Paciencia? ¿Ella le estaba pidiendo paciencia? Lo que tenía que hacer era echársela al hombro y desaparecer con ella en algún lugar lejano lejos de todo. Volver loca hasta que le rogara que entrara en ella y no existiera nada ni nadie más en esa exasperante cabecita. Pero todo a su tiempo, dentro de poco ya no tendría más escapatoria y se le acabarían las excusas. Era realmente frustrante, exasperante y sobre todo digno de su cólera el que ella adoptara esa actitud, pero no tenía que sorprende