COKKIE
Maeve era la única a la que podía hablarle sin temores, la rubia es mi confidente, fui a hasta su hogar y ahora estábamos en su habitación contándole todos los detalles de la velada de ayer.
—Tenia tantos cosas en que pensar Maeve. El deseaba fingir un compromiso pero yo no quiero nada fingido.
—Tú deseas que sea un compromiso real. —aseguró la rubia —¿Por qué no se lo dices y le hablas con la verdad?
—No estoy segura de mis sentimientos.
—Cokkie no seas tonta, solo te costó unos días