57. Quedaste preciosa, cariño.
La mañana había pasado muy rápido para Lia, ella estaba demasiado nerviosa mientras Jean-Paul y Marjorie terminaban de arreglarla, Marjorie le estrechaba levemente la cintura y Jean-Paul le arreglaba el cabello todo a la vez y ella no podía estresarse más de lo que ya estaba.
— Quedaste preciosa, cariño — aseguró Marjorie dejando un beso en la mejilla de la novia de su hijastro.
Le recordaba tanto a su hija, la diferencia que había en Lia del día que la había conocido a ese día era un abismo, o