2.2. Los negocios tendrán que esperar.
—No, no me vas a convencer para que vaya a Italia esta semana y más por negocios.
Evan estaba muy cómodo en la casa aquella mañana, tras desayunar, por primera vez en tres años había cogido vacaciones para estar con su familia y nada impediría que no lo hiciera, además de que Lia por fin había dejado un poco de lado su carrera de modelo para dedicarse al desarrollo de su nueva aplicación con inteligencia artificial y los dos juntos pudieron coincidir en esos días libres.
—No, no insistas Enzo,