43. Puedo ver el reflejo de tu rostro.
— Además de que como está oscuro afuera, puedo ver el reflejo de tu rostro, puedo ver el placer reflejado en tu expresión.
George se desabrochó el pantalón para liberar al fin su miembro mientras levantaba la falda de su esposa con la otra mano y echando a un lado sus braguitas.
Maldita sea ya notaba la punta de su polla húmeda, ansiosa por enterrarse en el interior de su esposa mientras la guiaba hasta su intimidad.
Ella no tenía palabras para describir lo que en ese momento estaba sintiendo,