42. No necesitamos un mesero.
— Podría, aunque yo prefiero no presumir, no quiero que nadie intente llevarte de mi lado y me conozco, sé que no solo presumiré que me has traído a la torre Eiffel, sino que eres el hombre más maravilloso que he conocido — mencionó ella ya sin lágrimas en lo ojos y agradeciendo que su amigo Jean-Paul le hubiera recomendado usar maquillaje a prueba de agua para su luna de miel.
Marjorie llevo su mano hasta donde se encontraba la mano de su esposo, sentado enfrente de ella en la mesa, entrelaza