Capítulo 107
Nara estaba furiosa, aunque había tenido el valor de enfrentarse a Eva, no podía borrar de su mente la imagen de Marco siendo besado por ella. La escena la había golpeado más de lo que quería admitir. Se sentó en el asiento del copiloto, mirando fijamente por la ventanilla, negándose a mirarlo siquiera. Marco, al volante, no decía nada, pero una sonrisa leve y provocadora curvaba sus labios: era evidente que Nara estaba celosa, aunque se negara a reconocerlo.
El silencio los acompa