Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente me levanto un poco cansada, no pude pegar un ojo en toda la noche y eso se debe a tanto pensar sobre quién fue el remitente de dicho mensaje. Hubo un momento en el que me sentí tentada a llamar, así lo hice, pero el número salía como si no existiera Igual sucedió al momento de escribir un mensaje, en vista de que no tenía manera de comunicarme con quien fuera el remitente fue totalmente imposible.







