Capítulo 999
Los murmullos quedaron opacados por el fuerte estallido de los fuegos artificiales. Mucha gente había salido a disfrutar del maravilloso espectáculo. Y Luna, sosteniendo en su mano los últimos copos de nieve ya derretidos, se alejó internándose en la oscuridad de la noche. Atrás quedaban las alegres y deslumbrantes luces, que parecían no tener nada que ver con ella. Solo caminaba extasiada en el silencio de la noche, alejándose cada vez más de esos sonidos. En realidad, ahora a Luna le agradaba