Luna soltó una leve risita:
—Jaja, solo es una broma.
En realidad, para Devin y Adam, eso resultó ser toda una gran sorpresa que Luna de repente bromeara con ellos…
Sin embargo, al instante, la sonrisa de Luna se congeló de repente cuando vio a una pareja que apareció desde la esquina.
Devin y Adam también se quedaron perplejos, y las cuatro personas se encontraron con Luna al mismo tiempo.
Adam fue el primero en reaccionar y los saludó muy atento:
—¡Señor Martínez, señora Rodríguez…!
María, ve