La familia Sánchez y Ríos desde hace muchísimo tiempo ya no representaban ninguna amenaza para él. ¿Por qué tendría que hacer algo así?
Luna no quería arrastrar a Nadia al feroz remolino, por lo que no le dijo que Gabriel ya había muerto. En realidad, ni siquiera el mundo exterior sabía esa terrible noticia...
Andrés ya había llegado al punto de poder controlar la ciudad por completo. Ya no había nadie que pudiera ser un verdadero obstáculo para él.
—Nadia... ¿puedes salir un rato, por favor? Es