—Si quieres vengarte por ellos, cuando te hayas recuperado, vendré personalmente a matarme. De lo contrario, ¡el siguiente será la familia Ríos!
Después de dejarle esas duras palabras, un brillo muy frío y bastante afilado destellaba en sus ojos. Miró directo hacia la entrada y ordenó:
—Programa la cirugía lo antes posible, si no quiere ir, llévala a la fuerza a la mesa de operaciones.
Dicho esto, se retiró al instante de la habitación. Cada una de sus palabras expresaba el fuerte deseo de venga