¡María se volvió realmente loca!
Su amor por Andrés llegó al punto de provocarle un trastorno paranoide.
Ellos eran ese tipo de personas, esas que destruyen algo cuando no lo consiguen.
—¿...Estás drogada? —Preguntó Andrés muy serio frunciendo el ceño. Empezó a tambalearse y se sintió muy confundido, como si estuviese viendo en ese momento la cara de Luna.
Ella le sonrió maliciosamente.
En su cabeza, él estaba escuchando la voz de Luna diciendo:
—Andrés, ¿no me querías? ¡Ven acá!
Un calor repent