En la madrugada, Luna despertó muy sobresaltada por un fuerte dolor. Sentía un intenso olor a sangre en la garganta y rápidamente se cubrió la boca y la nariz. Sin ni siquiera ponerse los zapatos, corrió directamente al baño y vomitó sangre. Todo su vestido y el suelo quedaron totalmente manchados... Antes de que pudiera abrir el grifo, su visión se nubló por un momento.
En lugar de entrar en pánico, con calma encontró al instante el interruptor del grifo y se enjuagó la cara para limpiar la sa