Enfermería
—Por suerte, no hay nada grave, solo le llegó su período, no hay mayor problema importante, pero las heridas en sus caras... —El médico de la enfermería miró con detenimiento al profesor de guardia que estaba a su lado.
El profesor de guardia se levantó y dijo:
—Profesor Pérez, puedes irte primero. Me haré cargo de estas dos estudiantes.
—Está bien, profesor Torres, me retiro. Las medicinas ya están preparadas y están en la mesa, no olvides llevarlas contigo.
El profesor de guardia de