Luna soltó una risa irónica y fría y le devolvió la pregunta:
—Creo que la pregunta debería ser: ¿qué es lo que tú y María realmente planean hacer? ¿Dejarme aquí como una prostituta para que juegues conmigo a tu verdadero antojo? ¿Te sientes vengado y satisfecho?
Andrés la miró en completo silencio sin decir absolutamente nada.
Luna apartó la mirada con frialdad y continuó hablando:
—María es tu mujer, no tengo poder sobre ella. Solo espero que en el futuro cuides de tus propios asuntos y no per