—¿Me enteré por Gloria que no has estado en el estudio últimamente? —mencionó Jorge.
Luna apretó con fuerza los labios y sintió cómo alguien sigilosamente se acercaba por detrás. Él la rodeó por la cintura, y ella le dio un fuerte pellizco en su mano para indicarle que no se moviera, mientras respondía:
—Disculpa. Últimamente he estado algo enferma y olvidé por completo pedirle permiso a Gloria.
—¿Qué enfermedad tuviste?
—Solo tuve fiebre, pero mañana me darán de alta —dijo Luna.
—Últimamente ha