Luna entró en la habitación de Miguel y vio a la sirvienta administrándole medicina.
—¿Qué le estás dando? —le preguntó Luna.
La sirvienta levantó la mirada y la observó detenidamente:
—Es medicina para tratar el derrame cerebral.
Luna notó que Miguel se había despertado. Tenía los ojos abiertos, pero aún no se movía ni reaccionaba. Su mirada estaba totalmente perdida. De repente, Miguel empezó a tener convulsiones y vomitó toda la medicina que acababa de tomar.
La sirvienta rápidamente apartó e