Capítulo 54
Luna terminó su clase de baile. Cuando regresó a casa, ya eran las nueve de la noche.

Al bajar del auto, sentía que sus piernas estaban destrozadas. Solo podía caminar cojeando. Al verla así, Liora se acercó de inmediato para apoyarla, mientras decía:

—Ay, Dios mío, ¿qué te pasó? Ve y siéntate en el sofá, te daré un masaje.

El chofer Paco y Liora la ayudaron a sentarse en el sofá. Liora añadió preocupada:

—Probablemente tienes una torcedura muscular… Voy a buscar el spray…

Liora siempre tenía u
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Imelda Aguirreooo que mala suerte mmm tener que presenciar a esos dos perros
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