Capítulo 482
Nadia llamó varias veces su nombre y corrió hacia ella sosteniendo una canasta de fresas. Sonreía como un pequeño ángel, corría muy rápido y el viento desordenaba su flequillo. Luna disminuyó gradualmente la velocidad y la esperó un momento. Nadia llegó a su lado y le dijo:

—¿Por qué llegaste tan tarde hoy? Te esperé mucho. Prueba las fresas que cultivamos.

Luna iba a hablar cuando le metieron una fresa en la boca. Mordió la mitad y le dijo:

—...Gracias, están muy deliciosas.

Nadia inagotablemen
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP