Al día siguiente, por la mañana.
En un rincón de un periódico, se escribía que Nacho, simplemente para evitar la ley, ingirió soda cáustica en la cárcel, pero lamentablemente murió por ingerir demasiada soda cáustica.
En las concurridas calles, las personas que se apresuraban al metro llevaban el mismo periódico, pero nadie prestaba mucha atención a la noticia muy poco llamativa en la esquina.
Hoy es viernes, Luna se levantó relativamente tarde y no salió.
La sirvienta sacó el periódico de esta