Andrés dirigió una mirada fría hacia la pasante temblorosa que se sentó junto a Nacho. Parecía que ella había ya llegado al límite de su resistencia.
El líder del departamento de planificación se acercó rápidamente y dijo con una sonrisa:
—El jefe quiere sentarse en tu lugar. Rápido, levántate.
La pasante, Melodía Arraya, mostró una expresión de agradecimiento como si hubiera encontrado a su salvador:
—Claro, jefe.
Sin embargo, antes de que pudiera levantarse, Nacho la agarró lascivamente:
—Pero