—Voy a cambiarme de clase a Clase Uno —dijo Luna en un tono bastante relajado.
Se levantó y se acercó al dispensador de agua para servirse un vaso de agua y tomar la medicina. Sin embargo, al terminar de hablar, el aula se llenó rápidamente de ruido y grandes murmullos.
Algunas personas la cuestionaron y se burlaron:
—¿En serio? Si ella logra cambiarse de clase haciendo trampa, aseguro que no durará mucho tiempo allí. En Clase Uno la carga académica es mucho más pesada. Apuesto a que no aguanta