capitulo 17. hace mucho tiempo
Mauricio observa desde lejos como unos sujetos con trajes muy finos y bastante parecidos empiezan a sacar algunas maletas de la casa de Gisela, el rubio frunce el ceño al mirar que las introducen en el interior de un coche muy lujoso.
Furioso golpea el volante del coche, ella se estaba yendo de esa casa. Frunce los labios y espera a que esos sujetos terminaran de recoger todo.
—La muy cobarde ni siquiera tuvo el valor de venir ella misma a recoger sus malditas cosas.
Él se ríe a la vez que hace