capitulo 18. quiero que seas feliz, mami
Diego posa sus labios sobre el s3xo de Gisela y en ese instante la siente tensarse, pero no se detiene y continua con sus besos apasionados. Separa un poco sus muslos para poder tener mejor acceso a su intimidad.
Al saborear el centro de su feminidad el cuerpo de Gisela se arquea un poco al mismo tiempo que gime.
—Antonio…—jadea su nombre, pero el CEO no se detiene.
Continúa saboreando el interior del cuerpo de ella, hasta que la oye gemir con más fuerza, es allí cuando se aleja del s3xo de Gis