No sólo el tener por primera vez un novio, sino que, desde luego, se tratase del alfa más perfectamente hermoso de todo el planeta Tierra, como por supuesto el menor expresaba.
Cuando ellos estuvieron de vuelta en la habitación, el omega sintió sus tripas resonar, y mirando de manera avergonzada al mayor que reía, dejó en claro que tenía mucha más hambre de la esperada.
— Ve a ducharte, cielo. Esperaré aquí — Leonidas animó, dando un empujoncito a Ryle quien de inmediato cogió su toalla y ent