—Preparé lo de siempre, señora. No pidió nada especial, así que, como siempre ha pedido un desayuno rico en frutas, carbohidratos y proteínas, lo hice para usted. No tiene que preocuparse. Realmente, sus pies están muy hinchados, pero no hay problema, porque cuando llegue doña Beatriz, ella se encargará de eso rapidito. Ni siquiera necesita preocuparse. Doña Beatriz la quiere mucho, ¿verdad? La cuida como si fuera una verdadera madre. Me parece tan bonito. —Ivone dice mientras prepara el baño d