Luiza se siente muy a gusto con Fábio, pero no sabe si es porque él es psicólogo y comprende bien lo que está pasando, o si es por el hecho de que la ayudó incluso sin conocerla. Después de hablar bastante, Fábio se despide de Luiza, ya que necesita irse, pero antes de partir, deja su tarjeta de visita por si quiere ir a su consultorio. Luiza sigue sentada en el mismo lugar, reflexionando sobre la vida.
Después de esperar a Luiza y ver que realmente no va a llegar, Liz decide servir la cena, qu