Nala
Me sueno la nariz con fuerza y la lanzó al montículo de pañuelos del tamaño del Monte Everest. Estoy acurrucado en el sofá de mi mejor amiga, tirando gérmenes por todo su sofá y sollozando en sus almohadas.
Sunny se deja caer en el sofá a mi lado y deja caer una nueva caja de pañuelos sobre la mesa de café. Ella mira el creciente Monte Everest y aspira una respiración profunda. Prácticamente puedo escucharla racionalizando sus impulsos de fobia a los gérmenes.
-Mi cabeza me está matand