¿Compraste la editorial? Su mandíbula cae.
-No solo yo. A nosotros.- Toco su nombre que está escrito en blanco y negro.
Ella tropieza y rápidamente envuelvo mis brazos alrededor de ella para mantenerla en pie. Nala permanece en mis brazos, demasiado sorprendida para apartarme o decir algo.
No me importa la proximidad. Me encanta poder abrazarla así. Ha sido tan largo.
Inclinándose, inhalo su aroma.
Ella huele increíble.
-¿Por qué está mi nombre ahí?-
-Resulta que, si eres una empresa editorial