-Lo lamento. Estaba concentrado en abrir las ventanas y sacar el humo. No tenía mi teléfono a mi lado-.
-De ahora en adelante, debes responder en el momento en que llame-, le digo con fuerza.
Se muerde el labio inferior y sus ojos caen al suelo.
Me doy cuenta de que estoy siendo duro y suavizo mi tono. -Estaba preocupado por tu seguridad. Y para el de Belle.
-Estoy bien, papi. Belle presiona tus palmas en mi cara.
Giro un poco la cabeza y beso sus pequeños dedos. -¿Te estás portando bien, Isabe