POV Elías
La gravedad es una perra.
Es la conclusión a la que he llegado observando a Mara en las últimas semanas. La semana treinta y dos ha traído consigo una realidad física innegable: su cuerpo ya no le pertenece. Su centro de masa se ha desplazado tanto que camina con una oscilación pendular, sus tobillos han desaparecido y su espalda soporta una carga de compresión para la que no estaba diseñada.
Son las once de la noche. La encuentro en el pasillo, apoyada contra la pared, con una mano e