―Por favor, Jean, no quiero hacerlo. ―Suplicó cerrando los ojos al sentirlo sacarle el sostén. ―No quiero que me lastimes, no así. ―Jean de un tirón le quitó las bragas.
―¿No crees que es una buena manera de mandarte a parir? ―Besó su hombro derecho. ―Si pares hoy, puedes dejarle el bebé y nosotros podremos irnos, puedo hacer eso por ti. ―Yannick se estremeció por completo, llena de miedo al escuchar esa idea, ni siquiera que la esté tocando con sus asquerosas manos le importa tanto.
―Estoy hac