Yannick llegó al laboratorio como todos los días y se encerró para llorar en soledad y poder desahogarse un poco, su vida se ha vuelto una pesadilla y no hay manera de despertar y acabar con todo lo que la lastima a ella y a quienes ama.
El timbre del móvil llamó su atención, pero aun viendo el nombre en la pantalla, decidió no responder, Jean escucha todas las conversaciones que ella mantiene con su familia y ya bastante hizo con apagar el micrófono en la mañana.
Candela respiró profundamente